Intervenciones en el Acto de Inauguración del Sesquicentenario
 
  Intervención de D. Claudio Boada Villalonga en la Inauguración del Sesquicentenario de la Ingeniería Industrial (Madrid, 8 de Noviembre de 2000)


Se repite en muchas ocasiones que la formación del Ingeniero es unidimensional. Quizá no sea así, aunque para determinadas posiciones, resulta excesivamente específica. En todo caso, no cabe duda que la formación que se recibe, especialmente la básica, despeja notablemente la cabeza, posibilita cualquier vocación y actuación de futuro y permite la polivalencia.

Son innumerables los Ingenieros Industriales que han ocupado y ocupan puestos de gran responsabilidad en todas las ramas de la industria, de la economía, de las finanzas, de la política, de la investigación, del saber e incluso de las relacionadas directamente con el espíritu.

Sirvan sólo de ejemplo los grandes creadores industriales, que además fueron banqueros o financieros: Arteche, Oriol, Otamendi, Tartiere, Gortazar, Godo y un largo etc.. y compañeros que manejan grandes Grupos como Cortina, Vilarasau y otros tantos. Y otros que dedicaron tanto tiempo a la defensa de la profesión como: Usabiaga, Manjares y muchos más. Y también importantes políticos que simultáneamente se dedicaron al mundo del saber como Areilza, Coll Alentorn, etc. o también a la empresa como Pilar Careaga (primer Ingeniero Industrial femenino), Martín Villa, etc.. Y científicos de gran renombre como Artigas, Colino, Puig Adam, Terrades Illa y otro largo etc. Y tantos como el filólogo Pompeu Fabra, o el banquero y pedagogo Rafael Termes.

En la década de los 80, tres de los Presidentes de los siete bancos, entonces llamados grandes, eran Ingenieros.

Y capítulo aparte merece el Excmo. Sr. Arzobispo de Tarragona, D. Ramón Torrella Cascante, cuyo título de Ingeniero Industrial estoy seguro le ayuda a su importante labor pastoral.

En resumen, que entre todos los de la profesión, cubrimos ampliamente la definición de los Srs. Académicos. Añadiendo, para concluir, que al afectar nuestro trabajo a muchas personas, debemos priorizar los aspectos humanos.


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Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, 2000