PREMIOS
 
  Discurso de Feliciano Fuster Jaume en la entrega de los Premios Nacionales de Ingeniería Industrial


Discurso de D. Feliciano Fuster Jaume, premiado en la categoría de Trayectoria profesional

Premios Nacionales de Ingeniería Industrial

 

Alteza Real, Exmos. Sres., Sras., Sres., amigos.- 

Constituye un grato, aunque no fácil deber,  expresar en nombre de mis compañeros y en el mío propio, la gratitud que nos embarga, gratitud a la Junta de Decanos del  Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, por la iniciativa de estos Premios,  gratitud, por juzgarnos con benevolencia y a la sociedad empresarial española por su generosidad..

Generosidad que de una manera muy singular simboliza Su Alteza, al convertir este Acto con Vuestra presencia y apoyo, en un Acontecimiento de altísimo rango.

Hay un ambiente de generosidad en este espacio, que, personalmente, también por mis años, percibo. Los que acudís a esta entrega de Premios, acudís por generosidad y por solidaridad, y los que hemos dedicado nuestra capacidad al servicio responsable de una profesión, lo hicimos humildemente, lo hicimos con honradez, que solo es tal si es generosa y solidaria. 

 Virgilio, “el más casto y regio de todos los poetas que haya conocido el hombre”, según Bacon, escribió un  acertijo que es todo un homenaje a la ausencia de egoísmo.

 Empieza así:  

Sic vos non vobis........fertis aratra boves

Sic vos nos vobis .......nidificatis aves

Sic vos non vobis........melificatis apes.................

 

Este poema que no voy a terminar, desde la adolescencia fue para mÍ casi un mandamiento y un escudo,  me ha acompañado en más éxitos y más aún en frustraciones.

El hombre más viejo del mundo, de 113 años, nacido en Menorca,  donde vive, con toda lucidez, al requerirle alguna receta de longevidad dijo escueta y contundentemente: “No se trata de cumplir años, se trata de vivir siempre con honradez”.

 “Ejercer la generosidad es más decisivo para la salud que el control de la hipertensión”.

 Honradez, Generosidad, Solidaridad.- Difícilmente soslayables para construir un mundo  vivible....., y más sano.  

Un segundo deber  auto impuesto a mi presencia en este estrado, consiste en transmitir un mensaje y un buen presagio en un ámbito en el que España adolece de una conocida carencia y en el que los ingenieros tenemos mucho que aportar.

Me refiero a la Educación en general y a la Investigación en particular.

Nuestro esfuerzo investigador es insuficiente.

 Para rescatar una posición homologable a la  europea y para arrastrar la media europea a cifras de inversión, referidas al PIB, comparables a las de Estados Unidos, nos enfrentamos a una ingente y urgente tarea.

 Para que el esfuerzo sea eficaz se requiere:

-    un reparto adecuado entre inversión pública y privada.

-   Un mix proporcionado de macro y micro proyectos.

-    y una selección y diversificación de campos a investigar o áreas de investigación.

-  unido a un cambio colectivo de actitud y un  cambio individual de aptitudes.

  

El proyecto ITER, y la candidatura española para su ubicación en Vandellós, Tarragona,  ha constituido un rotundo salto cualitativo en el planteamiento investigador español.

 Una conjunción de esfuerzos de todas las Administraciones, Instituciones y Sociedad, que no tiene precedente en Europa, ha provocado una sorpresa en el ámbito internacional y hoy alienta muy        fundadas expectativas, ya que, tras múltiples eliminaciones la decisión final supone resolver el dilema Cadarache (Francia), Vandellos (España). Otras candidaturas, Canadá y Japón tienen ya menos posibilidades. 

El Proyecto ITER ( International Thermonuclear Experimental Reactor),  consiste en la construcción y experimentación de un reactor de fusión de 500MW y de un coste directo de 4 a 5 G €, que supone 10 años de instalación y 20 de experimentación, o sea, 30 años de trabajo y que constituirá la mayor concentración de científicos (1500) en España, (>6000 en todo el mundo).

 El camino elegido por el equipo de Fusión, Unión Europea, Japón, Rusia, USA, China, Corea, etc... para concentrar en una realización todos los avances científicos de los últimos 15 años  e incorporar una componente industrial y tecnológica necesaria, consiste en la materialización  de un modelo, previo  a un prototipo industrial, que permitirá avanzar decisivamente en el conocimiento de la viabilidad  de la Fusión como fuente energética.

España ha estado presente en la génesis del Proyecto de fusión, lo dice un testigo de excepción, que no excepcional, ha defendido posiciones en Europa, ha contribuido a la definición del ITER, ha investigado codo con codo a través del CIEMAT,  con los principales centros de investigación europeos, japoneses y americanos.  

Se ha actuado con sentido de anticipación y de oportunidad.

En la ubicación del ITER han colaborado con el  Gobierno, que está demostrando por este objetivo un especialísimo interés y realizando un gran esfuerzo, la Generlalitat de Catalunya, los Ayuntamientos afectados, todas las Universidades españolas a propuesta de sus Consejos Sociales, el Sector Eléctrico, con sentido de futuro y magnánimamente, con la aportación del emplazamiento, el sector de bienes de equipo e ingeniería, en breve toda la sociedad española ha trabajado con ejemplar sincronización y coordinación   para dar valor a nuestra candidatura para un proyecto de dimensiones singulares, solo comparable a los proyectos espaciales, capaz de cambiar el clima investigador en nuestro país.

Los ingenieros Industriales hemos estado muy  presentes.

Se han cumplido las premisas deseables, reparto del esfuerzo económico, muy apalancado a nivel planetario, un proyecto de objetivo energético de gran duración, que permite estabilidad para nuestros científicos, instituciones y universidades, movilidad del personal, contactos con otros investigadores, centro de gravedad del proyecto en España en caso de progresar nuestra propuesta, unido todo ello a un riesgo compartido prácticamente por todos los países. 

Energía, Biomedicina, Genética, Comunicaciones, Astronomía, Espacio son áreas en las que una participación española en grandes investigaciones compartidas mantendrían tensa  la actividad investigadora, reduciendo el riesgo y el coste y aumentando los factores de estabilidad y oportunidad, pudiendo aspirar en algún caso, como en el ITER, a su radicación en nuestro país.

Este proyecto y la presencia y actividad españolas en él, constituyen un ejemplo que abre un camino en nuestra estrategia investigadora que merece su profundización. 

Disculpen por haberme permitido esta reflexión. 

Por todo,  por su asistencia y por la atención prestada, en nombre de todos MUCHAS MUCHAS GRACIAS.


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Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, 2000